Amigos



Un día aprendí que mientras tu eres la más feliz del mundo, tu familia lo son más,aprendí que puedes ser amada de tal forma que no exista nada más importante que tú, aprendí que no hacen falta palabras cuando las miradas se entienden, que lo material desaparece pero los vínculos que creas con tus seres amados siempre permanecen en el alma, aprendí a querer con todo mi ser, a volar sin alas tan solo con una dulce ilusión, a necesitarte cuando sentí que te perdía, aprendí que la espera siempre merece la pena porque los frutos que se recogen son increíblemente maravillosos. ¡Los pequeños detalles son los que te hacen grandes!

domingo, 7 de abril de 2013

que mi alma tiene hambre

de nuevas sensaciones,
de nuevas proposiciones,
tiene hambre de libertad,
tiene hambre de volar,
de comerme el mundo con chocolate.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada